Contratar un abogado corporativo es una de las decisiones más importantes que toma una empresa. No es lo mismo que un abogado penal o un abogado de familia: el derecho corporativo requiere experiencia en estructuras societarias, contratos comerciales, fusiones y adquisiciones, y Compliance. Y encima, la mayoría de los empresarios no saben qué preguntas hacer.
En Cúpula Legal trabajamos con empresas de todos los tamaños, desde startups en Buenos Aires hasta empresas familiares en Formosa. Estas son las preguntas que siempre recomendamos hacerse antes de firmar.
1. ¿Tiene experiencia en tu sector?
El derecho corporativo es amplio. Un abogado que sabe de tecnológica no necesariamente sabe de agronegocios o energía. Buscá alguien que entienda las particularidades de tu industria: regulaciones específicas, prácticas comerciales, riesgos típicos.
2. ¿Entiende tu escala?
Una pyme tiene necesidades distintas a una empresa medianera o una corporation. El abogado debe poder adaptar el nivel de formalidad, los costos y los tiempos a la realidad de tu empresa, no aplicar el manual de una corporación a una pyme de 10 empleados.
3. ¿Cómo factura?
Algunos abogados cobran por hora, otros por proyecto, otros tienen un monthly fee. Ninguno es objetivamente mejor. Lo importante es que puedas anticipar el costo y que no haya sorpresas. Si un abogado no te puede dar un rango de presupuesto, eso ya dice algo.
4. ¿Quién va a atenderte realmente?
En estudios grandes te venden un socio senior pero después te atiende un junior. En estudios pequeños a veces no hay suficiente espalda. Preguntá quién va a manejar tu caso día a día y qué pasa cuando esa persona no está disponible.
5. ¿Tiene referencias verificables?
Pedí referencias de empresas similares a la tuya. No busques un testimonial perfecto: buscá alguien que te cuente qué pasó cuando hubo un problema real o un tema urgente.
6. ¿Habla tu idioma?
Si el abogado te explica todo con tecnicismos y necesitás que te traduzca, hay un problema. Un buen asesor legal te hace entender los riesgos y las opciones en lenguaje claro, no en jerga para impresionar.
7. ¿Te dice lo que necesitás escuchar, no lo que querés escuchar?
El mejor abogado no es el que te da la razón siempre. Es el que te advierte cuando una decisión es arriesgada, cuando un contrato tiene puntos rojos o cuando tu percepción de la situación no coincide con la realidad legal.
El verdadero valor de un buen asesor legal no se ve cuando todo sale bien. Se ve cuando algo sale mal y sabés que tomaste la mejor decisión posible con la información que tenías.
¿Necesitás un segundo opinión?
Si estás evaluando cambiar de abogado corporativo o necesitás una visión externa sobre algún tema de tu empresa, podemos conversar sin compromiso. Atendemos en Buenos Aires y Formosa. Escribinos a [email protected].